Ex Alumnos
El orgullo de ser ex-alumnas No se trata sólo de la letra o del modo de hablar. Éstas son solamente dos características que han pasado de generación en generación en forma visible para el público, pero detrás de cada Ex-Alumna de María Inmaculada hay pilares muy concretos de fondo...
Sin importar de qué promoción venga uno, hay algo que nos conecta en forma inmediata y nos ha permitido desarrollar toda una serie de proyectos y actividades. Pasamos por los mismos salones y pasillos, sólo que en tiempos distintos y tal parece que fuéramos compañeras que crecimos en un mismo grupo. Ahora de adultas entendemos muchas cosas. Más allá de una fuerte instrucción académica, a lo largo de estos 85 años hemos sido formadas con una misma visión y actitud frente a la vida para adaptarnos a los cambios, tomarlos como herramientas y salir adelante. Y aquí estamos, usando y disfrutando de los grandes adelantos, con 28 ó 63 años, con la revolución femenina en su momento o con la guerra tecnológica de hoy. Son los valores los que forjaron esta actitud que hoy compartimos y que hacen la diferencia ante cualquier toma de decisión. La honestidad, la ética, la responsabilidad, la moral, la fe, la perseverancia, la organización, el respeto, la caridad y tantos otros, influyen además en nuestra vida familiar y profesional, y con ello, en el desarrollo del país.
